El artesano de Cancienes que crea obras de arte con azulejos y que difunde su pasión en tres colegios asturianos
Juan Guerra, autor del mosaico del museo de los Países Celtas de Villa, imparte clases en tres centros: «Gaudí es una forma de mostrar al alumnado que la reutilización es algo que siempre ha existido»

El artesano Juan Guerra, frente al mural de azulejos que diseñó para el museo de los Países Celtas de Villa. / Mara Villamuza
Reciclar, reutilizar y reducir. La regla de las tres “erres” es una de las señas de identidad de Juan Guerra, artesano y vecino de Cancienes que regenta “Torroto”, un taller ubicado en el patio trasero de su vivienda y que es un templo de la reutilización de azulejos, donde crea impresionantes diseños y composiciones con estas baldosas de diferentes colores. Desde figuras animales hasta paisajes, pasando por el mural en el nuevo museo de los Países Celtas de Villa, Guerra se ha convertido en un maestro de la artesanía que, desde el año pasado, difunde su pasión en tres escuelas del Principado.

Una de las clases de artesanía de Juan Guerra en el colegio de Villalegre. / J. G.
“Está siendo una experiencia buenísima. Me siento muy cómodo en esta faceta como docente. Es mucho más complejo que los talleres en ‘Torroto’, pero a base de dar clase estoy aprendiendo y ganando experiencia”, declaró Guerra sobre su paso por los colegios de Villalegre, San Antolín de Ibias y La Felguera. En el centro avilesino, el artesano imparte clase a estudiantes de 3 a 12 años, con quienes trabaja en el montaje de una pieza colaborativa. “La idea es que trabajen juntos, no que creen sus piezas individuales”, señaló Guerra, que adelantó que el mosaico elaborado por su alumnado se exhibirá en la calle a partir de la última semana de mayo.

Alumnado del colegio de Villalegre, en una clase de mosaicos con azulejos con Juan Guerra. / J. G.
Sobre sus clases, Guerra explicó que a los alumnos “les llama mucho la atención Gaudí”, motivo por el cual ha incidido aún más en el reciclaje, ya que “trabajaba con muchos materiales que iban a ir a la basura. Es una forma de mostrar al alumnado que la reutilización es algo que siempre ha existido”.
De cara al próximo curso educativo, Guerra pretende ampliar horizontes y tratará de crear actividades para los campamentos de verano municipales. “Estoy preparando una actividad en la que la idea es crear un mosaico de azulejos en la calle, que sea colaborativo entre los alumnos y que el resultado pueda permanecer expuesto en un espacio público”, comentó Guerra.
Además de la parte docente, el artesano de Cancienes tiene otros proyectos entre manos. El más reciente es el mosaico del recién inaugurado museo de los Países Celtas de Villa, proyecto realizado junto al diseñador barcelonés Ibai “Trencadís”, quien preparó el diseño del mosaico, con un gaitero de cuatro metros de altura en la fachada del edificio, mientras que Guerra se encargó de la parte artesanal. Esta obra fue una muestra clara de los valores de “Torroto”, puesto que, a pesar de que parte del mural cuenta con azulejo nuevo, gran parte de los empleados fueron reciclados. “Es la primera gran obra que hago bajo en cargo. Estoy muy contento con el resultado porque he visto que a la gente le está gustando”, señaló Guerra sobre un trabajo para el que dedicó un mes “muy intenso” y que requirió de esfuerzo pleno los fines de semana “porque nos pillaba el toro”.
“Ahora toca seguir la línea. Estoy muy a gusto con la parte docente, pero no dejo de lado mis proyectos personales”, afirmó Guerra, que confesó que sigue teniendo muchos trabajos empezados. “Ahora estoy con un mapa de Asturias con 80 piezas. Poco a poco lo estoy ampliando. La idea es exponerlo en una gran pared”, señaló. Su sueño, un “Gernika” gigante sigue en la lista de objetivos para cuando pueda dedicarle el tiempo que merece. “Siempre voy a estar empezando muchas cosas. Si algo me interesa, lo arranco y poco a poco voy avanzando con ello”, concluyó.
